sábado, 16 de mayo de 2026

El silencio de la escucha

 

Aquella mañana tras tomar el té decidieron irse a dar un paseo hasta una pequeña cueva que se ocultaba más allá del bosque de abedules donde recogieron cortezas de este árbol y algunas plantas que Lily iba enrollando en pliegos de papel de  periódico para que se conservasen y las metía en su bandolera de lana. Una vez en la cueva se sentaron y compartieron u n queso que llevaban y las moras que había ido recogiendo Hala mientras iban ascendiendo. En la cabeza de Hala se agolpaban muchas preguntas pero el rostro serio de Lily no la invitó a romper aquel silencio y ceremonial con que iba tomando partes de la planta tras acariciarla, y susurrarle, era como si pudiese permiso para tomar esa parte. Se dejó llevar por su intuición y disfrutar de la naturaleza, de los sonidos de las aves y de la luz del sol que era limpia, suave, no calentaba, pero era tan radiante.  Descendieron hasta la cabaña y una vez allí Lily se fue a preparar una tisana mientras dejo a Hala en el salón, frente a los libros.

La biblioteca de Lily era extensa y seguía una clasificación personal difícil de desentrañar, por lo que extraer algún ejemplar requería memorizar su ubicación. Hala se levantó y exploró los lomos de los libros. Se sintió atrapada por el lomo de  uno en el que aparecían letras doradas en una lengua desconocida que se asemejaba a figuras geométricas y una cruz, la cruz de Agadiz plateada. Sacó el libro y comenzó a contemplar las fotografías con retratos de mujeres  amazigh. Lily se acercó a ella con otro libro entre las manos y le dijo:

-          Comienza por el uso de los elementos que limpian la energía de los minerales. Es importante saber protegerlos. El humo del copal, el palo de santo o la salvia blanca siempre son una buena opción. Y no dañan ningún cristal. Con el jaspe rojo, la aventurina verde, el citrino y la cornalina el sol puede energizarlos pero no más de cuatro horas entre la sal, de dos a cuatro horas al sol. A la luz de la luna las amatistas , la amazonita, la fluorita y el cuarzo rosa.

-   -  ¿Hay algún mineral que pueda limpiar os demás?

-  - La selenita y el cuarzo transparente, pero antes debes energizarlo a él, con la luz  de la luna o la sal.

-  - ¿la sal?

- - Si sal marina, pero cuidado puede ser abrasiva con piedras blandas como la fluorita.

- - El agua también puede ser peligrosa con la turmalina negra y hematita.

- - Con piedras porosas es dañina, nunca limpies con agua cristales agrietados y el agua debe estar a temperatura ambiente.

Creo que ha llegado el momento en que lleves este colgante.-  Dijo mientras extendía las manos y le mostraba un hilo de cuero del que pendía una lágrima de color negro pero de la que salían destellos dorados.

-   -  ¿Qué piedra es esa?

-  -  La piedra de las magas, te protegerá de entidades negativas y hará aflorar  tu capacidad de clarividencia. Es una de las piedras más antiguas que se conocen, la Nuumita

-   -  Namasté.

- - Namasté, La protección es importante. Encontrarás tu manera de salvaguardarte pero mientras tanto usa esta. Quizás a través de símbolos de culturas del sur ya que elegiste ese libro con esas cruces del sur que se usaban como brújulas para saber cruzar ese océano de arena que es el Sáhara, donde las estrellas son el único mapa que te guiará hasta u destino. Las joyas, los tatuajes son elementos clave para identificar el linaje de la personas, y conocer sus vidas. Llevaban escritas sus historias de vida en la cara, en el cuerpo, conocían el poder de las plantas y los minerales.

- -  Ese colgante que llevas tú…

 Este es un Gotland, habla de la tradición vikinga, del norte. Su origen está entre los siglos VIII y XI en el mar Báltico. La plata se asocia con la luna, representa la pureza y la intención mientras que el cuarzo es amplificador de la energía, refuerza la claridad y la protección. Puedes pone runa amatista para potenciar la intuición, o que desees.

-  -  Todos buscamos protección.

-  - Claro, además este colgante fue usado como lupa incluso como parte de un telescopio, hacían fuego con ellos e incluso quemaban heridas. La fuerza que nos habita puede expandirse para hacernos el bien o el mal. Somos creadores de la realidad y aunque no nos lo creamos del todo es así. Tenemos poder para enfermar y para curar. El amuleto nos da confianza.

- -  Es un objeto como cualquier otro.

- - Sí pero no. Depende de la intención con que lo uses, la confianza que deposite en él y su naturaleza, su vibración. Las piedras, los minerales tienen una vibración concreta y se producen sinergias entre ellos, hay que conocerlos parara usarlos bien. A veces no vencemos a los demonios porque no nos creemos merecedoras de vencerlos, tenemos que creer en nuestra potencialidad y nuestro poder. Las lecciones que debemos aprender no siempre están claras, el universo tiene una forma extraña de llevarnos por donde tenemos que ir y no siempre alcanzamos a verlo. ¿Cuál de estas piedras te atrae? No lo pienses, elige. – Y mostró tres minerales en la palma de su mano tras sacarlas de su bolsillo.

L La mano fue directa a la más pequeña, parecía un botón con tonos marrones y verdosos se veía una cruz negra en el centro.

-   - ¿Sabes qué es?

-    --  No.


-  Quiastolita, pertenece a la tradición celta, es la piedra llamada

TIENDA DE MINERALES: BRONCITA
por los peregrinos del Camino de Santiago la Lapis Crucifer. La usaban para volver a casa tras la peregrinación.  En la Catedral de Colonia en Alemania a los pies de una imagen de la virgen se conservan quiastolitas que dejaron peregrinos por haber concluido sanos y salvos la peregrinación a Santiago. Otros la llaman la piedra rayo porque creían que caían del cielo en las tormentas eléctricas y las colocaban a las entradas de las cabañas para proteger los hogares de incendios y de rayos. En Asturias la consideran la piedra de las hadas, de las xanas, en Boal que es donde hay mayores yacimientos cuenta la leyenda que el mismo Diablo quiso corromper a los habitantes  y al encontrarse con esta piedra con la cruz en el centro huyó horrorizado valle abajo hasta abandonar estas tierras .protegidas.

-   -  ¿Y el azabache?


- Esa es otra de las piedras sagradas de  Asturias

jueves, 14 de mayo de 2026

El bosque

 

Escaparate de la tienda Broncita mayo 2026


_ Ssshhh  _  Al siseo acompañó el movimiento de su dedo índice sobre los labios, mientras abría los ojos desafiantes acentuando su astucia. No se movió ni la pluma en su cabeza. El silencio era requerido para continuar con el ritual en un pequeño claro del bosque. La mujer se quitó el alfiler que sujetaba su sombrero y lo dejó colgado de una rama. Se soltó la melena blanca y con un movimiento de cabeza dejó que le cayera sobre los hombros. Solo se escuchaba el ulular el búho, algún grillo a cierta distancia. Se sentó en el  tocón de un roble, tras clocar sobre un lecho de ramas de romero una tela blanca sobre las que dejó la bolsa con las piedras. Colocó sus manos en forma de loto uniendo las bases de las palmas, pulgares y meñiques, separó los dedos índices, medios y anulares, abriendo las manos como una flor de loto muy despacio, para que su acompañante logrará imitar sus gestos. hasta quedarse en esa posición con el padma mudra sobre sus cabezas, Sentadas una frente a otra respiraron profundo y realizaron una serie se respiraciones, en las que al exhalar dejaban salir de la boca cerrada un ligero zumbido de abeja. Luego colocaron las manos a la altura del corazón y permanecieron con los ojos cerrados, respirando cada vez más lentamente. 

Las palabras y las imágenes vibraban en cada una de ellas, como si cada una estuviese recibiendo parte de un mismo mensaje, a través de diferentes canales.

 Permanecieron así hasta que un zorro cruzó el claro y las rozó con su cola. Abrieron los ojos y lo vieron desaparecer entre la maleza.

La mujer mayor estiró los hombros y unió las palmas frente a su pecho, inclinó al cabeza hacia delante y susurró:  - Namasté.-  Recogió las piedras y las colocó en un joyero forrado con una tela rosada.  El sol hizo su aparición y con los primeros rayos se levantaron y fueron hasta una cabaña que había más allá del riachuelo.

Allí prepararon un té y mientras lo bebían la más joven rompió el silencio:

- No entiendo el significado de todo lo que he visto hoy. Las lunas eran rosadas e iban sucediéndose, en un arco en el que iban llenándose hasta alcanzar la luna llena y transformarse en una esfera transparente de cristal, luego menguaban, pero volvían  a ser cristales de cuarzo rosa. Debajo había un estanque se aguas muy negras, en las que se veían reflejos de estrellas, entre algunas hojas que flotaban sobre el agua aparecían rostros de mujeres maduras, con los ojos a punto de llorar, con expresiones de decepción, de cansancio, contenidas, tratando de que no rodasen sus lágrimas. La última apretaba sus labios con ira, con rabia, conteniendo el deseo de gritar.

De pronto aparecía sal, montículos de sal rosada, de sal blanca, sal negra. Sal en el suelo que era amontonada por hombres que la rascaban del suelo con herramientas y la apilaban en montículos para ser trasportada en cestos de mimbre. El único sonido era el de un martillo sobre la piedra, ese sonido que a veces se asemeja a la chispa que pende la llama, al sonido seco que rompe la roca y se ven las puntas de las amatistas, violetas con tantos matices que parecen deslumbrar. Era como estar en el interior de una gran geoda.

¿Viste amatistas?

No, hoy no, Hoy vi cuarzos rosas cuarzos blancos y malaquitas. Había muchas líneas concéntricas en tantos tonos del verde que parecía estar caminando en un laberinto. Llegó un momento que me sentí tan mareada que ya no sabía si estaba entrado o saliendo de aquel laberinto, ya no sabía si caminar en el sentido de las agujas del reloj o en contra. Olía a humo, un humo penetrante como el del palo de santo, y me senté. Entonces me encontré con un colgante de labradorita y me quedé hipnotizada por sus destellos azulados. Supe que saldría de allí y en ese momento mariposas blancas y azules aparecieron revoloteando a mi alrededor. Las seguí y dejé atrás esa sensación de estar perdida, de sentirme en peligro constante, a merced de cualquier imprevisto. me sentí segura, a salvo y caminé con paso decidido. No había más que arena bajo mis pies, arena por todas partes y un cielo gris, un cielo opaco que me lo recuerda el destello de esa larvikita que llevas colgada.

- Sabes que esas piedras son especiales, los cuarzos traen protección, la malaquita ayuda a transmutar, vibran con el cuarto chakra y la labradorita con el sexto chakra, despierta tu intuición. Creo que deberías aprender a escuchar a esos minerales, sentirlos,  dejas que te hablen y más allá de las cualidades que podrás estudiar debes escuchar lo que te susurran. Aprender cómo limpiarlos, como recargarlos está muy presente en tu visión, son elementos de limpieza la sal, el humo del incienso, la luz lunar y solar.

Estás acompañada, te protegen desde otras dimensiones, seres de luz. Has comenzado a caminar por una senda y ya no hay vuelta atrás. La sanación es un proceso y como en todo proceso hay resistencias que vencer, pasos atrás para tomar impulso, pasos seguros y pasos indecisos, momentos en los que detenerse y observar. El movimiento no siempre es visible hay terremotos internos, que desde fuera parecen invisibles. Recuerda que un árbol crece en silencio, en el bosque encontrarás lo que necesitas, animales de poder, plantas medicinales, esencias minerales y vegetales para comprender la esencia humana y animal que nos puebla para alcanzar la esencia que nos habita.

- ¿La esencia que nos habita?

- Lo entenderás a su debido tiempo. El jabón debe ser el adecuado para no dañar la piel, y cada piel en cada momento necesita una esencia para cada etapa. La clave esta como en los perfumes y en las fórmulas magistrales en la proporción adecuada. El almizcle puede arruinar el aroma del perfume o fijar su duración. Las hojas de tejo pueden ser tóxicas o curativas, depende de la cantidad, del uso.

- Tú puedes enseñarme.

- ¿Había algún otro metal en lo que viste?

Sí, los hombres en las salinas bebían agua en vasos de cobre.

¿Cobre recubierto?

No sé, no lo vi muy bien.

- ¿Qué sabes del cobre?

Es un metal muy conductor, más allá de los hilos de cobre de los cables recuerdo a mi abuela con pulseras de cobre en los brazos, decía que aliviaban sus dolores en las articulaciones. Y en India la medicina ayurveda emplea el cobre como contendedor de aceites,…

- Hay que tener prudencia en su uso. No se puede introducir alimentos ácidos en ellos, como el limón, su ingesta en altos niveles puede producir daños hepáticos, renales y síntomas gastrointestinales severos. Hay que usarlo en la cocina con revestimiento.

- Gracias por enseñarme.

-  Namasté.

¿Qué significa?

Es una forma de mostrar reconocimiento, diciendo reconozco la luz divina que hay en ti.

En ese momento la chica junto las manos a la altura del pecho, inclinó su cabeza y le dijo:

Maestra, namasté.

 


Este fue el primer escaparate que ha sido fuente de inspiración para contar esta historia tras observar los elementos que aparecen en él. Gracias por esta oportunidad de poner palabra a unas impresiones. La literatura nace muchas veces de una imagen, de un objeto y tu manera de colocar el escaparate es un arte evocador e inspirador. 
Seguiremos creando una serie de relatos y foto estableciendo un diálogo entre nuestras formas de crear arte a partir de la cotidianidad.  
Lily namasté, gracias. 
Esmeralda Vizcaíno

jueves, 7 de mayo de 2026

Mila, arigatou

 

La primera señal de civilización es un fémur roto y curado.

Margaret Mead

Dos gatos conversan en la madrugada del cuatro de mayo en el jardín.

-        -   La llamaban Mila porque llegó aquí media muerta ya, y fue un milagro que sobreviviese. El padre no quería que pasasen sus bigotes del garaje pero, el hijo y la madre tenían claro que su estado era crítico y requería cuidados, y calor humano.

-      -      Mila estaba habituada al frío, a la calle. No la veíamos mucho, salvo cuando se escapaba ¿te acuerdas?

-      -      No se alejaba mucho, supongo que necesitaría dar una vuelta, airearse, recordar otros tiempos, sus otras vidas entre los cubos de la basura.

-        -    Sí sus vidas fueron intensas. Una noche me contó como extrañaba el olor del pescado aún vivo dando sus últimos coletazos al lado del río, cuando le arrebataba a algún pescador el pez. Extrañaba las gotas de rocío en sus bigotes despertándola al amanecer, entonces de estiraba en la rama de los árboles sin hojas aún y se quedaba adormilada mientras la niebla se disipaba. Enroscaba la cola en la rama y dormitaba esperando al sol. Últimamente le dolía la cola.

-        -    Pero si ya no la tenía, se la amputaron al poco de llegar. No creía que fuese a sobrevivir más de unos días, pero los cuidados del hijo la hicieron recuperarse, la ternura con que la trataba… Renunció a su habitación para que ella estuviese aislada en un espacio propio.

-      -      Eso fue cuando él se vino a dormir al salón y estuvo aquí durmiendo casi tres años. Eso no lo haría cualquier humano por nosotros.

-         -   No, desde luego  que aquí en España no. Su última vida fue mejor de que como la soñaba en sus otras vidas, cuando tenía que cazar para comer. Tenía mucha calle. Nosotros sabemos atrapar a algún topo en el jardín pero ya no sé si podríamos enfrentarnos a perros callejeros.

-         -   Era muy clara de pelo, y tenía los ojos claros, no entiendo como no logró un hogar antes.

-         -   Vivir con humanos no es para fácil. No, esto no es Japón. Aquí se ponen muy pesados. Están todo el día agarrándote, sacándote fotos, no te dejan dormir, pretenden que juegues esas cosas que te dan como si fuesen atractivos para nosotros. Pocos nos entienden. Ella era rebelde, independiente. Se enfrentó a dos perros callejeros que pretendían arrebatarle la comida. Se hizo daño en una pata en sus caídas. Esos saltos que nosotras no nos habríamos ni atrevido a intentar.

-           - Ya, saltar desde un puente al techo de un tren para llegar no se sabe dónde, yo no lo hubiese hecho.

-           - El hambre te hace moverte. Allí no había nada que comer, así que moverse o morir.

-       -     Ella encontró en este chico a alguien que supo darle su espacio. No la agobiaba para nada. Sus cuidados siempre fueron desde el respeto, tratando de que encontrase el espacio limpio y dejando que ella se apropiase de su territorio.

-         -   Sí hizo de su espacio intimo un hogar para los dos.

-         -   Sabía escuchar y ver cuándo quería mimos y caricias. Sin él hubiese muerto sola, detrás de los cubos o muerta aplastada por un camión sobre el asfalto.

-       -     Supo ver sus necesidades, la llevó al veterinario, le dio sus medicinas, se quedó con ella días y noches dándole la medicación, la comida cuando ya no podía casi ni abrir la boca. La acompañó hasta su último suspiro.

-      -      Si estuviésemos en Japón pondrían ahora un altar con sus cenizas, podrían una tablilla en la que se leyese Mila Sey Nyo ( Mila espíritu de tranquilidad ). Encenderían una vela, pondrían agua y dirían:  Mila, arigatau (Mila, gracias).

-        -    No te olvides de un platillo con su comida favorita. Encenderían un incienso y los escucharíamos decir Mila Sei Nyo, aquí tienes tu ofrenda.

-        -    Harían un gesto de gratitud juntando las manos delante del pecho y le darían las gracias por traer paz a la casa.

-        -    Trajo mucha serenidad a ese chico. Llegaba con sus preocupaciones, pensativo y verla lo transformaba, se sentía en paz con ella, contento, sereno.

-         -   Era hermoso ver cómo se desplegaba su capacidad de amar con tanta naturalidad.

-        -    Ahora se le ve tan triste.

-       -     No podía ser de otra manera.  La campanilla con su sonido vibrante y limpio limpiaría la energía de la tristeza que deja la pérdida para que el espíritu de Mila pueda descansar tranquila también. La vela se consumiría un rato más, y se cerraría el ritual apagándola al compás de mata ne, Mila. ( hasta luego Mila).

-       -     Ya, ya , pero no estamos en Japón y no tendrán altar con la urna de sus cenizas, flores, comida, ni incienso durante 49 días.

-        -    Ya, ya, esta gata trajo Iyashi.

-       -     Sin duda trajo esa sanación que trae consigo la calma, el vivir el amor desde el respeto, la escucha atenta y  el tierno cuidado.

-        -    Harán su ritual de despedida  según su cultura y sus costumbres. Aquí no hay Obon pero despiden a sus seres queridos. ¿Acaso lo dudas?

-          -  No, no lo dudo. Desde luego en todas partes del mundo los rituales de despedida comparten la gratitud por lo recibido.

-          -  Agradecer y recordar para lograr recomponerse. La echaremos de menos  a nuestra manera.

-     -       Sí claro, pero de lo que no tengo dudas es de que su espíritu aventurero, curioso y libre volverá en encarnar como humano.

-     -       Es probable y se encontrará con este chico de corazón generoso, noble, limpio,  gestos cálidos, tiernos y amorosos.