Oviedo a 12 de febrero de 2026
Mi querida Lamis:
Gracias por tus palabras, por tu
carta. Me ha provocado una alegría muy
luminosa, porque saber que lo que siembro en mi trabajo enciende en
vosotras lo mejor que lleváis dentro es la mejorar recompensa y es el mejor
regalo. Saber que el tiempo compartido aprendiendo mi lengua materna y mi
acompañamiento te ha servido para tener
confianza en ti misma es un regalo muy valioso.
La vida lejos de las personas que
emigran no es fácil y además de aprender una lengua nueva es importante
sentirse a gusto, bien recibido, sentir que puedes expresar con otros lenguajes
que son universales como los gestos, las miradas lo que se siente. Tú eres una
persona muy sensible, cariñosa, expresiva, muy hospitalaria, curiosa, con ganas
de aprender cosas nuevas y mostrar toda la riqueza que traes contigo en esa
maleta que, traéis cada una de vosotras. Traéis una maleta que no puede ser
registrada por nadie, salvo que vosotras permitáis que se abra y mostrar todo
lo que os ha formado como personas. Tú traes la libertad en la mirada de tu
pueblo, un pueblo nómada, un pueblo al que se nombra como hijos de las
nubes. Sabéis de rutas antiguas en las
que las estrellas guiaban a las caravanas desde unas costas a otras muy
lejanas, de este a oeste, siguiendo a los astros, a las estrellas, a la luna, a
lomos de los camellos enfrentándose a los demonios de Leyoud, … Las joyas que
lucen las mujeres hablan de esos mapas de estrellas. Tu sonrisa es una estrella
que guía a muchas personas. Mantienes la alegría y la inocencia de la infancia,
una infancia que dejarás pronto atrás, ya tu cuerpo la está dejando atrás, ya
te estás convirtiendo en mujer. Pero mantendrás esa luz, porque está en tu
corazón.
Tú tienes esa hospitalidad que
define a tu pueblo. Ese amor que hace que el viajero sea bienvenido y se le
sirva un té sobre la alfombra, en la jaima y descanso. Los relatos comienzan en
ese lugar y tú contarás muchas historias que hablarán de tu pueblo, de como el
Sáhara vive en sus hijos e hijas. Tu forma de estar, tu postura hace que seáis
faros de dignidad y de respeto. A veces desde el silencio, con la presencia que
tenéis, otras cuando cantáis, cuando bailáis, cuando esperáis en una fila con
paciencia, anclados en este momento, en este instante que es eterno y efímero
se os reconoce como saharauis. Ojalá llegue el día en que podáis volver a la
tierra en que vivieron vuestros ancestros y ancestras, la tierra robada y
saqueada, con ayuda de la palabra y no de las armas. Tu voz contribuirá a ello
como lo hizo la voz de Mariem Hassan. La voz de una persona puede ser la voz de
un pueblo.
Estas creciendo y aprendiendo
tantas cosas nuevas, estar lejos del resto de tu familia en estas tierra en la
que hace frío, es difícil, es duro. Se echan de menos muchas cosas, la luz, el
calor, la familia, ahora que llega el ramadán: a la familia y a los amigos, los paisajes abiertos, las
dunas, la comida, los camellos, la hassanía, salir y escuchar la voz en que te
reconoces y no esos sonidos indescifrables que ahora ya empiezas a comprender, los olores, los paisajes, sentirse a salvo es
tan importante…. Son muchas las cosas que se extrañan, pero viajar aporta
conocer otras cosas, otros mundos. No es que sean mejores, o peores, son
diferentes. La mente se abre y comprendes que el mundo es tan amplio y las
miradas sobre lo que hay son tan variadas como las personas que miran. Cada una
aporta un matiz diferente y en esa variedad vamos aprendiendo a construir una
forma de sentir y estar tan amplia y tan abierta como el mismo Sáhara. Y a lo
largo de la vida van cambiando esos mapas que vamos construyendo. No dejamos de
aprender nunca. El desierto que tú conoces fue el fondo de un océano hace miles
de años, y después fue una gran sabana
en la que corrían las jirafas y había palmeras, era muy verde, había muchos
animales. Se pueden ver los dibujos de los hombres y mujeres que lo vieron con
sus propios ojos en las pinturas de Tassili. La arqueología estudia estos
restos que se han conservado por las condiciones de temperatura y humedad. Después
de secó aquella vegetación, los animales migraron, y los hombres y mujeres de
desplazaron al norte. El desierto se expande, la arena va devorando la tierra.
Pero en condiciones terribles habéis sobrevivido, y seguís en pie, luchando por
vivir sin perder la dignidad.
Habrá días en que te sientas
menos alegre, en que la nostalgia te invada pero se irá como la niebla, al
escuchar la música del tebal, de las guitarras eléctricas, el batir de las
palmas y el grito que nace de tu corazón, antes de empezar a bailar. Lanzar
esos sonidos como bienvenida y gratitud por un nuevo día en el que poder
construir futuro, sembrar sonrisas, saciar curiosidades, hacer nuevas
preguntas, encontrar respuestas… Muchos días voy en mi coche escuchando a Mariem
Hassan y lanzo yo también alguno de esos gritos, que tú comprendes y entiendes
como el desborde de la alegría inmensa, de la dicha más radiante, mientras
otros no entienden, pero otras se suman y se forma un coro de zaghareet donde
todas las mujeres somos una celebrando la vida. Tus palabras las recibo con un
zaghareet que resuena desde mi corazón al tuyo.
A mí me habéis permitido ver
parte de esa maleta que traéis, y os doy las gracias por ello. Hemos abierto
parte de ella, al recordar lo que dejáis atrás, y enfrentáis las dificultades
cada día. Es difícil pero hay que seguir leyendo en otra lengua, aprendiendo
muchas cosas nuevas que os darán la oportunidad de vivir en unas condiciones
materiales mejores. El corazón y las emociones se van tejiendo y van creando
una jaima en la que tú decides quienes van a estar conviviendo en ella. Hay
lazos entre personas que son invisibles, que están ahí y sostienen a las
personas. Vuestras madres, abuelas, han sido expertas en tejer estos lazos. Los
niños y niñas que se fueron en aquellos barcos
a Cuba y no volvieron a ver a sus familias durante muchos años, se
fueron y regresaron siendo ya hombres y mujeres para redescubrir su cultura
saharaiui, como el poeta Liman Boisha. La pertenencia al pueblo saharaui la han
trazado las mujeres en sus hijos e hijas,
bajo la salvaguarda de la lucha de muchos hombres y sigue viva hilando entre Europa y África, tejiendo
alfombras de esperanza en la libertad….
Venís y enseñáis el compromiso
con una labor que no se puede eludir, desde la presencia, desde esa mirada a
los ojos, profundos sin prisas, con todo el tiempo del mundo recordáis al mundo
que el Sáhara aun está por descolonizar y que se debe respetar el derecho a la
vida. Hay que aprender historia, hay que aprender tantas palabras en otras
lenguas para poder defenderse de los ataques, para iluminar la ignorancia con
que muchas veces os miran para desvelar las mentiras que cuentan la historia
desde otros intereses que no respetan los Derechos Humanos. Es importante
aprender y practicar el español, el inglés. Sigue trabajando y esforzándote.
¿Qué es lo más difícil para ti?
¿Qué es lo más positivo para ti de estar aquí? Ya me dirás qué te parece todo esto que te
cuento.
¡¡¡Te deseo un feliz ramadán con
tu familia. Ramadan Mubarak Lamis!!!
Un abrazo y muchos
besos de tu profe
Oviedo a 13 de febrero
de 2026
Mi querida Salka:
¿Cómo estás? Me alegra mucho recibir tu carta, y tener
noticias tuyas.
Veo que estás un poco triste por
no poder ir a la boda de tu prima. La verdad es que sé muy poco de las bodas
saharauis así que te pido que me cuentes como son las bodas en el Sáhara.
Hace muchos años vi cantar a
Mariam Hassan en Gijón en un evento que se hace cada año en julio, la Semana
Negra, cantaba cerca del Estadio de fútbol, cuando el aparcamiento se llenaba
con puestos de comida, de libros, colocaban hasta una gran noria y siempre
colocaban una jaima para mostrar la cultura saharaui, una jaima donde se servía
un té. Tras escuchar a Mariem Hassan cantar fui a que me firmase uno de sus
discos que compré aquel día y le pregunté por qué llevaba aquella melfa negra
en la parte de arriba y blanca abajo. Con lo coloridas que son las melfas, me
llamó la atención aquel contraste de blanco y negro. Ella me explicó que era el
traje de la novia. Colgaban de su
cintura unas moneditas en un cinturón con hilos tejidos. Tengo curiosidad por
saber más de las bodas. Así que puedes contarme más cosas, ¿cuántos días se
celebra? ¿ se pintan con henna las manos y los pies con tatuajes especiales?
¿Qué se hace cada día de la celebración si son más de uno el novio y la novia?
¿qué suelen regalar a los novios?
¿Y los vestidos cómo son?
Lo que más me gusta del Sáhara es
la forma de vivir el tiempo con serenidad, con calma, esos tiempos en que sin
tiempo lejos de la prisa, de las agujas del reloj te sientas a contemplar el
sol esconderse, a escuchar los cuentos con historias en que los yins
salen y se enfrenta alguien a ellos, las risas que despierta Chertad, el
silencio que se rompe con el té sacando mucho
espuma en los vasos para no beber la arena que está suspendida en el
aire, la hospitalidad con que se acoge a las personas, y los lazos que se crean
de corazón a corazón, la honestidad, el respeto
y la sinceridad con que se tejen los vínculos entre las personas.
Aquí ¿no haces amigas? Tienes que intentar hablar con otras chicas
para así ir mejorando el español. Hay que romper la frontera del silencio, ya
sabes muchas palabras y tienes mucho que decir. Creo que te has cubierto ya el
pelo, ¿cómo te sientes con el hiyab?
Ahora empieza el ramadán, me imagino que vas a hacer ya el ayuno casi
todo el mes ¿no? Espero que te ayude a conectar con toda la
fuerza que tienes en tu corazón para seguir luchando por un futuro mejor.
Piensa que el camino aunque sea largo lo más duro ya pasó. Añorar lo que
conoces, a tu familia es normal, pero tienes que transformar esa melancolía
en un ladrillo , en un hilo para
construir tu jaima, tu alfombra, tu casa. La casa el hogar es donde estamos a
gusto, basta una alfombra de oración para hacer el salat, bastan unas
palabras, unos gestos para iniciar una conversación que te puede llevar a
conocer otras formas de vivir, de sentir,
de conocer personas, de aprender cosas nuevas. No dejes que los miedos
te atrapen, eres una chica muy observadora, captas rápido muchas cosas de tu
alrededor, no dejas que te vean lo que tu corazón canta, pero sabe hermosas
canciones y melodías que tienen que ir saliendo
en canciones, en poemas, en dibujos, en tatuajes de henna, en palabras,
para crecer con salud, con fuerza.
Cada vez hay más personas
saharauis aquí, sois … somos y me
incluyo porque yo también me siento nómada. Viajar abre la mente, el corazón,
hay que ir guardando las cosas buenas que nos van ocurriendo, lo nuevo que
vamos aprendiendo, siempre aparecen cosas nuevas si tienes curiosidad, si
sigues haciendo preguntas y buscando respuestas. Te animo a que sigas preguntando cosas.
Me imagino que ya harás el
ramadán completo y recuperarás los días que necesites más allá. ¡Ramadan Mubarak mi querida Selka!
Ya me contarás cómo llevas el
ramadán, qué es lo más difícil y las diferencias entre el ramadán aquí y en el
Sáhara.
Cuídate mucho y espero vuestras
cartas. Me encanta ver vuestros progresos en español. Hay que seguir leyendo en
voz alta para ir mejorando y ser tan rápidas leyendo como lo sois corriendo.
Ver una palabra y leerla rápido, entenderla, reconocerla, apropiártela.
Este poema quiero grabarlo este
año con alumnos y alumnas que tengo este año. Os lo comparto es de una
saharaui. Espero que os guste
Un abrazo y muchos
besos
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