sábado, 26 de abril de 2014

Tiempo de cerezas en SOÑANDO EN VRINDAVAN

Soñando en Vrindavan y otras historias de ellas: I Premio Internacional de Cuento Femenino Bovarismos 2014 (Spanish Edition) (Spanish) Paperback – April 13, 2014


El cuento “Soñando en Vrindavan” de la escritora cubana Lourdes Monert, por el oficio demostrado en la consecución de una trama conmovedora, por la limpidez de su palabra y por su demostrada capacidad al crear una historia tremendamente íntima y profunda, resultó ganador absoluto del Premio Internacional de Narrativa Femenina Bovarismos 2014, convocado por La Pereza Ediciones. Junto a él, integran este volumen el resto de las autoras que el Jurado consideró finalistas, mujeres de toda Iberoamérica y algunas residentes en latitudes tan remotas como la Guinea Ecuatorial o Israel. El lector encontrará en sus páginas ficciones escritas por mujeres, sí, mas no literatura feminista, ni siquiera literatura femenina, sino simple y llanamente, Literatura, así, con mayúscula. Las historias transitan del amor al desamor, de la cercanía a la distancia, del placer más puro al más insondable dolor. Pasan, eso sí, todas pasan, por la voz de una mujer, pero no de una mujer cualquiera, sino del tipo de esas que tienen mucho que decir.




YA ESTÁ A LA VENTA MI CUENTO DE LA MANO DE EDICIONES LA PEREZA

La Pereza Ediciones tiene el placer de anunciar que SOÑANDO EN
VRINDAVAN Y OTRAS HISTORIAS DE ELLAS, ya es una realidad.

El libro presenta el cuento "Soñando en Vrindavan" de la escritora
cubana Lourdes Monert, ganadora del Premio Internacional de Narrativa
Femenina Bovarismos 2014, y junto a él, integran este volumen el resto
de las autoras que el Jurado consideró finalistas.

El lector encontrará en sus páginas ficciones escritas por mujeres,
sí, mas no literatura feminista, ni siquiera literatura femenina, sino
simple y llanamente, Literatura, así, con mayúscula.

Las historias transitan del amor al desamor, de la cercanía a la
distancia, del placer más puro al más insondable dolor. Pasan, eso sí,
todas pasan, por la voz de una mujer, pero no de una mujer cualquiera,
sino del tipo de esas que tienen mucho que decir.

Link a SOÑANDO EN VRINDAVAN Y OTRAS HISTORIAS DE ELLAS, en Amazon:

http://www.amazon.com/So%C3%B1ando-Vrindavan-otras-historias-ellas/dp/061599945X/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1397511143&sr=1-1&keywords=So%C3%B1ando%20en%20Vrindavan

domingo, 6 de abril de 2014

jueves, 3 de abril de 2014

VIDEOS DE JARDINES DE ARIADNA

Estos videos que aparecen a continuación son fragmentos de la obra: Jardines de Ariadna. Cova de Onga con sus poemas y Esmeralda Vizcaíno con sus cuentos dialogan, intercambian, sienten, experimentan la vida, la esencia de la feminidad....


Agradecemos la colaboración de Yolando Mu y América Arenillas que han puesto voz a algunos de ellos, haciéndolos suyos y transmiten las emociones que los alientan... 



burqa 0002 from esmeralda on Vimeo.
III PARTE DE JARDINES DE ARIADNA: FLORES DEL DESIERTO



FLORESDE AJRDINESPUBLICOS 0001 from esmeralda on Vimeo.
II PARTE DE JARDINES DE ARIADNA: FLORES DE JARDINES PÚBLICOS




tiempodelavanderas 0001 from esmeralda on Vimeo.

I PARTE DE JARDINES DE ARIADNA: FLORES DE INVERNADERO

martes, 25 de marzo de 2014

Una nueva publicación....

FALLO DEL PREMIO INTERNACIONAL DE NARRATIVA FEMENINA BOVARISMOS 2014

A los veintiún días del mes de marzo, y coincidiendo con el inicio
vital de la primavera, el Jurado del Premio Internacional de Narrativa
Femenina Bovarismos 2014, presidido por la escritora María Elena
Llana,  junto a la novel autora Amanda Pérez Morales y Greity González
Rivera, presidente de La Pereza Ediciones, después de leer las 524
obras presentadas a concurso, procedentes de Argentina, Reino Unido,
Francia, España, Puerto Rico, USA, Cuba, Venezuela, Israel, México,
Chile, Uruguay, Colombia, Bolivia y Costa Rica, decide hacer público
su fallo.

PRIMERO
Se declara finalistas, y en condición de tales serán incluidas en el
libro que recogerá los resultados del concurso -tal y como se
establece en las bases del mismo-, a las autoras que a continuación se
relacionan, según el orden en que sus obras fueron recepcionadas:

Estrella Planisig, Argentina.
Susana Angélica Orden, Argentina
María del Rosario Paludi Núñez, Argentina
Paula Díaz Altozano, España
Ángels Gimeno, España
Ana María Fuster Lavín, Puerto Rico
Marianela  Alegre, Argentina
Alaina Machado, Cuba
Isabel María Rubio Aparicio, España
Cheryl Coello, Venezuela
Maia Losch,  Israel
Anabel Enriquez Piñeiro, Cuba.
Diana Irene María Blanco Ciriza, Argentina.
Carmen Hernández Montalbán, España
Patricia Yohai, Argentina
Souleen Dell`Amico Ciruta, Cuba
Catalina Kühne Peimbert, México
Eva Barberá del Rosal, España
Isabel Gamarra García, España
María Carme Alerm Viloca, España
María del Carmen Guzmán Ortega, España
Marián Barrera Lapi, España
Esmeralda Vizcaíno, España
Silvia Pailhé, Argentina
Yahima Leyva Collazo, Cuba
María Antonia García de la Torre, USA
Julia Calzadilla Núñez, Cuba
Paloma Hidalgo Díez, España
Cecilia Durán Mena, México
Alejandra Gutiérrez, USA
Carmen Estévez-Sherer, España
Magdalena Albero Andrés, España
Maria de la Cuadra, Uruguay
María Cristina Beovide, Argentina
Ana Quirós del Bosque, España
Rosa García Calleja, España
Lourdes Monert, USA
Astrid del Pilar Martínez Fernández, Colombia
María Jesús Franco Durán, España
Elena Fernández Alonso, País Vasco
María Emilia Villarreal, Argentina
Yolanda Arroyo Pizarro, Puerto Rico
Pamela Ángela Villa Flores, Argentina
Lorena Escorcia, Colombia
Ana Davies Rodriguez, España
Beatriz Menéndez Vico, Cuba
Nery Santos Gomez, Venezuela
Guillerma Alicia Rioja Chumacero, Bolivia
Goldy Levy, Costa Rica
Andrea Torres Armas, Ecuador
Karin Rico Schuler, Venezuela
Michelle Vázquez Soriano, México
Luz Darriba Magadán, Uruguay
Karen Escalona Santos, Guinea Ecuatorial.
Luisa Fernández-Miranda Parra, España
Nieve Andrea Sádaba Alcolea, Reino Unido
Claudia Sánchez Rod, México
Gabriela Gorches Guerrero, Francia
Verónica Otero Ríos, Puerto Rico
Iana Rocha, Francia
Alicia Javier, USA
Lourdes Portela, USA
Eugènia Llonch Grané, España
Yolanda Luna Sandoval, México
Norma Yamille Cuéllar Fuentes, México

SEGUNDO
Este jurado, atendiendo al oficio ampliamente demostrado en la
consecución de una trama conmovedora, a la limpidez de su palabra y a
su demostrada capacidad para crear una historia tremendamente
femenina, íntima y profunda, decide otorgar por unanimidad el Premio
Internacional de Narrativa Femenina Bovarismos 2014 al cuento titulado
SOÑANDO EN VRINDAVAN, de la autora Lourdes Monert.

TERCERO
Hágase público este fallo, y comuníquese a todas las autoras interesadas.



-- 
Atentamente,

La Pereza Ediciones, Corp
USA
www.laperezaediciones.com
786-2947808

domingo, 9 de marzo de 2014

Un fragmento de JARDINES DE ARAIDNA



Un fragmento de nuestra obra Jardines de Araidna donde poesía y cuento dialogan, donde las dos autoras Cova y Esmeralda intercambian sentires, miradas....

jueves, 6 de marzo de 2014

ÚLTIMO DÏA

ÚLTIMO DIA


Llega el final, y miras hacia atrás, un año duro, en el que hemos sobrevivido, con ayuda del teatrillo, de esa flor de la esperanza que representamos varias veces, y que ellos nos devolvieron repitiendo fragmentos de ella en las esquinas de su tiempo, de forma inesperada despertando nuestra ilusión, recordándonos que algo les llega, muchas veces más de lo que creemos, más de lo que alcanzamos a evaluar.
Llegamos a ese último día en el que no siento necesidad de mirar atrás, y salgo hablando con un compañero, dejo atrás este lugar y me llevo momentos tan intensos, miradas que son rutas por las que encontrarse, para saber quiénes somos y qué vinimos a hacer aquí. 
Recordaré la mirada de María en esos momentos en que la desesperación te envuelve y emerge el lado más visceral y tras verte en un gesto que te resulta ajeno, necesitas volver a mirar esa parte tuya que es el contrapunto, en la que te reconoces y necesitas verte en  los ojos de la compañera. María es el espejo que me devuelve la confianza, la serenidad, la entereza, el perdón, que me lleva a sentir que esa parte mía es mía, pero también hay otra parte sabia que puede contener el miedo en estado puro, las reacciones animales y sustituirlas por otras más humanizadas. Una mirada entre nosotras para acusarnos, juzgarnos y perdonarnos, para autocontrolarnos, para volver a tensar la red que nos sostiene, una al lado de la otra, haciendo las piruetas más peligrosas, pero sintiéndonos cada día capaces de generar espacios de comunicación, de encuentro, de creación conjunta, colectiva.
Tejemos esa red día a día, lágrima a lágrima, risa a risa, café a café, escuchándonos, pintando, cocinando, llevándolos a todos de un lugar a otro despacito, preguntándonos ¿Qué es lo siguiente que vamos a hacer?,…
Momentos de confusión que se han resuelto con una mirada, compartiendo desde la autenticidad, desde la desnudez elegante, natural con que nos mostramos y ellos nos reconocen, nos hablan.
–“ No te enfades, yo os quiero mucho a María y a ti, a las dos, ¿vamos a tú clase?.  Te quiero…”- Y le preguntamos porqué, para qué nos quieres, pero no le negamos la caricia, el beso, porque tiene un abismo tan grande en su interior, tiene tantas carencias tantos celos, que precisa elaborarlos, dejar que emerjan de una forma que no provoquen más rechazo y así vamos esquivando pellizcos, y te quieros, te quieros, te quiero, que llega a ser monótono, pero que habla de carencias.
Carlos dibuja por primera vez castillos, y personas, él ha entendido que necesitamos una fortaleza que nos salvaguarde, ha plasmado ese castillo dentro del cual hay ventanas, y estamos nosotras y ellos en el Ryad, en el jardín.
Somos el jardín, somos el agua de la fuente, la flor del jazmín trepando sobre los muros, expandiendo su aroma a lugares lejanos,… Son la tierra con la que moldeamos cuadros, obras de arte, en el mercado de la vida.  No hay jerarquías, no hay más poder que el poder de la alquimia, que transforma la acidez de las lágrimas, en emociones que nos llevan a abrazarnos, a reír, a seguir creando frente a los cataclismos que nos tratan de sacudir, de separar.
Pero seguimos reorganizándonos, reinventándonos cada día, porque el poder de los vínculos amorosos, que nacen de un amor que respeta, sustenta y crea, pueden superar las pruebas de la distancia y el paso del tiempo. 
La red está terminada, la red que nos sostiene, que nos alimenta está en el océano, y nos proporcionará sueños convertidos en realidades, fuerzas para seguir luchando por nuestros deseos, y tesoros que iremos descubriendo y compartiendo. Esta red tiene unos hilos flexibles, invisibles, elásticos, que nos permiten capturar aquello que deseamos sin quedarnos con lastres inútiles, y ajenos. Sólo tenemos que contemplar lo que deseamos con claridad, mirarlo hasta el fondo, no dejarnos engañar por reflejos, por ecos, por cantos de xanas, ni sirenas, debemos seguir buscando la caracola, y seguir viajando moviéndonos hacia arriba en esta espiral, y aunque vaya un paso por delante, María no debes olvidar que mi mano está tendida y abierta esperándote, acompañándote, compartiendo la luz que nos ilumina el siguiente paso.


ANIVERSARIOS

ANIVERSARIOS
           
El silencio se quiebra con la voz de Luis: - “Hoy en el recreo estáis invitados a un pequeño refrigerio”- La mesa de la sala está cubierta por un mantel rojo, servilletas a juego, platos de plástico emulando el diseño, velas y música ambiente rodea las propuestas culinarias para este recreo, en el que no se sabe muy bien cuantos años cumple  y el desfile comienza.  Retratan la escena para hacer comparaciones,  para tratar de superar lo precedente y así van sucediéndose cumpleaños sin tarta, ni velas para apagar tras desear con firmeza. 
            Estos momentos se van transformando en ocasiones para herir una vez más, para lanzar más dardos envenenados con comentarios groseros, y así  en las proximidades de mi cumpleaños siento la necesidad de no estar allí a las 13:30, de escapar, de irme a hurtadillas, por el zulo, y conmemorar el instante en que nací en otro lugar, cerca del mar, contemplando las olas. 
            Llega el día, 26 de junio y mis compañeras me sorprenden, a la mañana parece que no recuerdan qué día es hoy, no me dicen nada. Como habíamos quedado traje un té en el termo, un té aromático, con cardamomo y canela, y salimos a tomarlo fuera, en la mesa, recordando la mimosa que estaba allí y este año el viento doblegó para acabar siendo exterminada. Cuántas tardes pasamos bajo su sombra jugando al balón, tratando de que aprendieran a atarse los zapatos, compartiendo un picnic preparado con ellos, mirando nubes pasar, soñando con el verano… eran otros tiempos, otro momento en el que no se cuestionaba cada acción, cada decisión. 
Allí nos sentamos y sirvo el té en las tazas que nos regaló el hombre que vino a vender colchones. De repente sacan una bolsa, y de ella aparece una tarta con velas de cumpleaños, una tarta con flan que hizo ayer Victoria y su hijo para mi,  y me hacen sentirte feliz. María saca los platos que ella fue a lavar a escondidas para que no me diera cuenta, y abrazo a mis chicas.  Encendemos las velas, pienso un deseo y soplo, soplo deseando con todas mis fuerzas que estemos bien todas, donde estemos el próximo curso, pero bien. Mil gracias compañeras, con vosotras me despido de la treintena, entro en el último año de esa década.

ESTRENAR


La mirada se centra en la pantalla, es tan intenso lo que hemos filmado bajo el prisma verde,  es sugerente, cálido, distinto, y evoca expectación,  sorpresa, muestra todo lo que das, das y no recibes.
La fuerza que tiene provoca un bloqueo en María, una quietud que se resquebraja con mis preguntas: ¿por qué te quedas sin palabras?. ¿Qué hay de ti ahí, para que te quedes así?.
Siento que estamos haciendo algo nuevo, distinto, y todos van a participar, incluso los que no soportan estar en la sala el día del estreno con las familias. Sé que tiene poder, que no necesita más que a ellos y la música, pero insisten en que ponga voz, en que cuente y narro una historia paralela, recojo mis ecos, compongo con palabras significativas un espejo: emigrar, encuentros, despedidas, desierto, viajes,… Mi creación dentro de la obra colectiva, discurriendo paralela a la fuerza que transmitimos jugando con esas telas que nos hacen girar, tirar, abarcar, contener, arrastrar, volar, nadar, remar, soñar, amar, odiar, escapar, florecer, abrirse, cerrarse, encontrarnos, besarnos, reír, imaginar, vivir...
Al verse en la pantalla, se sonríen, se reconocen, y piden más. Sus madres aplauden con los ojos metidos en aguas saladas. El viaje continúa...





TEATRO

TEATRO

El teatro es casi como la vida, no es la vida pero casi. Una actriz tiene su cuerpo y su voz, trabaja con eso. Estas son las palabras de Marisa, ella me enseña a hacer teatro, me da junto a mis Medeas el alimento para seguir soportando este periplo. Aprendo y recobro la energía que preciso para soportar enfrentarme a otro día de desconciertos, sin sentidos, entre conspiradoras que inventan y retuercen cualquier gesto, cualquier palabra para generar enfrentamientos manifiestos.
La energía que gastamos en protegernos de esos ataques, de esos anzuelos nos deja exhaustas, y no es suficiente dormir para recuperarse de la incertidumbre. Pero al menos la burbuja en la que vivimos en el primer piso sigue creciendo, sigue flotando, mecida por los cálidos vientos del sur y nos lleva hacia la creación conjunta de un nuevo proyecto, en el que unas telas de colores, unas canciones que hablan de África, de emociones universales como el amor, y la presencia de los niños, las niñas y nosotras serán el punto del que partiremos hacia algo nuevo, desconocido, creado colectivamente.
La emoción me lleva, es la primera obra colectiva en que creo con ellos, no a partir de ellos, sino junto con ellos y ellas, es nuevo para mí. Y estoy atenta, despierta a lo que va surgiendo.
El color, debemos adentrarnos en los colores de ese cuento del que partimos como excusa y el papel celofán nos permite crear una atmósfera, en la que discurrirá lo que ellos quieran expresar. Comenzamos con el verde, con la esperanza de lograr algo nuevo. La mano que se encuentra con otra mano, la mano que se acerca y se aleja, que busca la fusión, la entrega, el intercambio amoroso para luego dejar que sea otra mano la que juegue, la que sustituya, reemplace y acompañe, modele, juegue, acaricie, comparta, intercambie y se despida lentamente, sin brusquedad. Esas manos que necesitaron la ayuda de la mano de María para colocarse y recolocarse en ese círculo en el que vivimos y tienen su espacio todas las manos, las blancas, las morenas, las que acaban de vendar, las que tienen las uñas comidas, las que arañan y pellizcan, las que están sucias, las que se lavan con una insistencia obsesiva, las que agarran y desgarran, las callosas, las deshidratadas, las que se vuelven garra, las sudorosas, las torpes,  las suaves… manos que transformamos en bosque, bosque de abedules, frondoso, firme.
Afloraron los latidos de sus almas, los celos, la necesidad de cobijo, de cariño, la libertad para moverse y girar, girar, llevar él el ritmo, ser el derviche que marca el camino, reír, reír hasta revolcarse en sus risas. Sonreír porque han vencido el miedo a una tela y ahora no es más que un juego que él controla, con el que alejar y acercar a otra persona que está atenta a su deseo, a su mirada.
- “Encarna ¿estas muerta?, ¿estás muerta?...” – repetía mientras me zarandeaba, mientras me pellizcaba en la cara, tratando de atisbar signos de vida, no cesaba de gritar: - “¿Estás muerta?”.  Y  Cris repetía mi nombre, me llamaba y llegó incluso a darme una patada en la espalda. Y cuando abrí los ojos como si despertase de un largo sueño, explotó en risas y se abalanzó sobre mí arañándome gritando: - “¡Llora, llora, llora. !“ Y era Eloy el que lloraba, cabizbajo pensando que me pasaba algo malo.
Al verlo en el video al día siguiente la angustia de Eloy era tan patente que no era capaz de entender que no era más que una forma de enfrentarse a la pérdida, a la ausencia, a través del juego, para recuperar fuerzas. Entre sollozos, en mi regazo me llamaba y supe que aquel fragmento se quedaría para nosotras, ya que él no tenía porque pasarlo tan mal de nuevo. 
¿Soy tan importante para él?. Su madre nos dice que nos extraña los fines de semana, que escucha el dibidibidee y se pone a llorar, pero quiere escuchar esa canción, y que sale del hospital de hacer pruebas e insiste en venir al colegio, nunca dijo que quería ir al colegio, y tiene que traerlo aunque sea para una hora. 
Él me da mucha alegría, me devuelve al presente, al momento de ahora, ese ahora en que nos miramos y hay tanta complicidad, tanto cariño que nos abrazamos y nos besamos y no hay nada más en el mundo. No hacen falta palabras, un gesto basta para entendernos, para saber lo que el otro necesita, lo que el otro quiere, y celebramos el milagro de estar vivos, porque él es un milagro.



CONFLICTOS

CONFLICTOS

- “Lo que provoca conflictos se elimina. –“ máxima de la directiva. Conflictos, ¿acaso no los tenemos con nosotros mismos?. ¿Qué debemos hacer amputarnos el corazón, o la parte frontal del cerebro?. ¿O tal vez debamos sacarnos los ojos o los oídos?.
 Un niño se introduce en la piscina, juega con el agua, se divierte, le salpica la monitora y su madre desde arriba ve en esas acciones una discriminación.
 ¿Deberíamos hacerle una lobotomía a la madre, y/o  a la monitora? ¿O tal vez deberíamos impedir que su queja salga del recinto deportivo y evitar que se traslade a otras instancias que la alientan a seguir reclamando en otras instancias superiores, en lugar de analizar ese conflicto, compartir los distintos puntos de vista y deshacer ese falso conflicto?.
Pero se nos va de las manos y acaba eliminándose la salida a la piscina. 
Nadaremos contracorriente cuando llegue la próxima fiesta de navidad y seamos peces, peces que se multiplican, peces que nadan sobre las arenas del Sáhara, peces que aguardan el milagro, peces que se debaten entre la vida y la muerte en el anzuelo, peces de cartón piedra que nadan entre sirenas de la talla XXL, entre algas de plástico recicladas, y mares de celofán rojo, contaminado por los fluidos de la rabia y el ostracismo.
 Son estás las vivencias en que deberíamos basarnos para plantearnos qué será la próximo qué podemos hacer.

AUSENCIAS

AUSENCIAS 

A la entrada no estabas con tu sonrisa apurando los últimos sorbos del café y las últimas caladas, así que me fui hasta la puerta del autobús. Carlitos se lanzaban desde arriba con los brazos abiertos y preguntando por ti, él me ayudo a llevar al interior a todos nuestros niños, sólo Montse me ofreció su ayuda para llevar a los cinco dentro. No veía tu coche y los subimos a clase, como siempre, unos pendientes de los otros, andando y desandando el trayecto como cada mañana. Eso sí, faltaban tus cálidos buenos días, y ellos preguntaban extrañados: -“ ¿María, Maria?” –
Más tarde vimos tu mensaje en el móvil, estabas en el médico. Subiste a vernos y decirnos que tenías una semana de baja.
Se alejaban de ti como si fueras a contagiarles por tenerte a menos de un palmo, y ante tanto temor yo te di un beso en la mejilla. 
Nos esperaba una semana complicada, sin ti no podría Eloy venir a saludar, le dejarían encerrado en su aula, con las fichas, fichas que él odio siempre.
Alguno se despistó en los traslados y acabó en mi clase, esperándote, esperándome,… hicimos malabarismos para poder encontrar momentos en los que poder encontrarme con Eloy, con Carlos,… Gracias a Victoria que venía a sustituirte y dejaba la tiranía de los fichas y como los niños, le decía a la maestra:- Nos vamos a la clase de Encarna.-  Los traía nos abrazábamos y poníamos la canción de Luis Llach, la Roda, seguíamos pintando círculos, viendo las imágenes en que ellos eran protagonistas, compartiendo ese pincho de tortilla, las galletas,…preguntaban por ti, querían saber porqué no estabas, y les dije que estabas con el ojo malito. Carlos quiso  pintarte un ojito para que los tuyos se curasen pronto, y palmeras que ellos me pidieron que te dibujara para ti. Así nació esa productora nuestra, Ryad, el jardín,… así firmamos nuestros montajes audiovisuales porque nosotras y ellos somos el jardín. 
Esos días te escribía mensajes cada tarde, contándote  cómo había ido el día, cómo habían ido desgranando otras comentarios maliciosos que, hablaban de una forma de entender la educación como un proyecto tan técnico, en el que no tienen espacio la elaboración de las emociones. Esa semana fui consciente de la fuerza del vínculo que se había forjado entre nosotras y tu ausencia era una carga difícil de sobrellevar, pero la cuenta atrás estaba en marcha y volverías el lunes, de nuevo a la brecha.
En ese tiempo me di cuenta que las islas que habitábamos se habían transformado en una, gracias al puente que Eloy trazó entre nuestras dos, él creo la unión, él y tu respeto hacia su necesidad de saludarme cada mañana, de venir a enseñarme lo que iba haciendo, y éramos una sola isla, una tribu que dependía de las dos, nuestra autoridad era reconocida por todos ellos, míos, tuyos, nuestros.  Por mucho que quisieran atacarnos no tenían elementos para poder herirnos, la transparencia con que actuamos, con que compartimos nos elevaba por encima de los campos minados que debíamos de cruzar cada día. 
El fruto de nuestro trabajo en común salía al pasillo de tu mano, me animabas a sacar, a mostrar, tú y nuestras dos compañeras de pasillo, y así iba pensando en responderte a tu eterna pregunta: ¿Qué hacemos después? Y tus manos gustosas, bien dispuestas y sabias, trazaban los caracteres de esas palabras que brotaban de mi interior, mientras ellos alrededor escupían, lanzaban piezas de puzzles, se golpeaban, les caía la baba, pedían ir al baño, mascaban papel que les obligábamos a escupir, lanzaban por la ventana lápices, pintarrajeaban la hoja de papel, la mesa, al compañero, incluso a veces a nosotras también.
Luego las familias emocionadas veían esos frutos que sus hijos habían realizado con nuestra ayuda y orgullosa reconocías mi labor y la de todas las que, en el pasillo de esta república independiente, tratamos de sobrevivir ante el absurdo de una hostilidad ajena y contradictoria. 
Formamos el paraguas bajo el que nos protegíamos todas unas a otras, sin fisuras, sin dobleces sin mentiras, sin malos entendidos.

A Pilar

A PILAR

Ha sido un privilegio conocerte y te extrañaremos, como dice Eloy: - Pilar Dueñas, llama Pilar Dueñas… -  Llamo a los recuerdos, los invoco y vuelvo al Castiello de hace diez años, veo como una mujer de bata blanca recorría los pasillos de la primera planta, yo andaba por la planta baja, en la TV Andaluza y para mi tú eras sólo una imagen distante. Ejercías con la impecable profesionalidad que te caracteriza tu labor, pero este año al volver aquí y verte en nuestro pasillo he redescubierto a la mujer creativa, que con esos ojos vivarachos y su elegante trato acompañando a las criaturas, les enseña los números sobre las puertas, y disfruta de nuestras ventanas hacia África y Kandinsky.  Con el paso de los años esas semillas con que viniste al mundo han brotado, son bosques de paciencia,…y ahora eres dueña de tu tiempo, podrás disfrutar de esa curiosidad que en ti viene envuelta en amabilidad, proximidad y ternura.  Unos versos de Gioconda Belli para seguir viaje, esperamos que te gusten…
Uno no escoge
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

OMBLIGOS

OMBLIGOS

Nuestro proyecto se abrió camino entre las pinceladas de Kandinsky, comenzamos a contemplar cuadros del pintor y encontramos a María vestida de blanco, en su reino de fantasías donde los príncipes no son azules, sino que son príncipes que van soltando colores, al amparo de la calidez con que se les trata, Y así el reino se fue ampliando a la luz de los ojos de sus habitantes y Carlitos repartía títulos:
- María es la princesa, Marta es otra princesa, Eloy el príncipe y ¿yo? ¿yo quien soy Encarna?.
- Tú eres el rey.
- El rey, el rey.- Repetía orgulloso, feliz. A nuestro alrededor emergía el círculo, en los kiwis, en las naranjas, en los columpios del patio,  en nuestra boca, en el iris de los ojos que ellos reconocían inmediatamente, en sus trazos sobre la arena, sobre el papel, la cartulina, círculos que formaron con sus cuerpos, con macarrones, con conchas, con telas, con el movimiento de sus cuerpos, para volver al ombligo, a la primera herida, a la cicatriz que habla del origen,  del primer llanto, de la incertidumbre, del miedo, seis dedos en un pie,… nada es como esperabas pero están aquí, han llegado y tienen hambre.
            Los círculos se amplían, parece que estamos lejos, que hemos avanzado, pero en el fondo estamos caminando en la onda expansiva de ese primer círculo, de ese cordón que se cerró, que se anudó y se cortó, para separar a dos personas, para enseñarlas a crecer una al lado de la otra.  Caminamos en círculos, mi camino me trae de nuevo aquí, para volver a mirarme, para descubrir que en este círculo que se cierra puedo crear una espiral, puedo rasgar esa inercia hacia lo concéntrico y girar en espiral, girar, girar sin caer, controlando la velocidad, sin perder el equilibrio, volviendo a mi ritmo a danzar, salir del laberinto, reconstruirlo, transformarlo en espiral de luz. Y en esta danza los ecos me asaltan en la voz de Noel que me repite contenta al verme:
-  ¡Encarna defender al alegría, defender la alegría!…gira que gira la roda del temps, … Descubrimos en la forma geométrica la posibilidad de crear, de construir nuestros círculos a los que titulamos Ombligos y  en el pasillo  del primer piso abrimos otra ventana hacia la independencia, hacia la conquista de nuestra voz, de nuestros deseos.
Deseamos seguir transformando cada día, cada tiempo limitado en la cuadrícula, en  excusa para compartir unas galletas, un zumo, para dar vida a unos títeres que hablan sobre lo vivido desde el punto de vista de otros, para crear colores complementarios, para pintar máscaras,  para compartir la mirada de Hans y Leni sobre los nubas, para abrazarnos, para acompañar al otro en el proceso de construirse como persona…

DESPEDIDA Y ZULOS

DESPEDIDA

Se va nuestro cuidador, el último hombre que con su bata blanca nos ayuda a desplazarnos, a recorrer sin perder el equilibrio sobre el cable que, atraviesa los tediosos abismos entre los que caminamos al cambiar de espacios. Nos quedamos como un banco sin pata, como un cuerpo sin manos,… en la jaula nos quedamos encerradas, tristes y Cris llamará, gritará tu nombre: - Armando, Armando, … sin que nada ocurra que le haga sonreír, que le lleve a danzar una vez más, alegre, y risueño.
  Joselyn ya no podrá explorar curiosa el vello de tu brazo y arrancarte alguna palabra junto con algún que otro pelillo.
La melodía de esas voces graves se apaga, y con ella la autoridad de la figura paterna.

ZULOS
            Los cigarros se consumen en el zulo, entre cachivaches inservibles, en el recodo del edificio más inaccesible se encuentran las fumadoras para trazar círculos de humo, humo que se eleva entre confidencias, suspiros, y posos de cafés.  Zulo transformado en puerta de emergencia, puerta por la que escapar del yugo del control policial de la puerta principal.
Pero desde el exterior no hay timbres, no hay luces rojas que nos anuncien que alguien al otro lado puede oír nuestros gritos, nuestra necesidad de ayuda. Fuera se produjo la agresión contundente, que nos dejó con una baja más en la plantilla, fuera estaba la ambulancia que llamaron desde un móvil para encontrar respuesta ante la impotencia, el desequilibrio entre las fuerzas de contención y explosión. En el patio aguardaban a que decidieran quien acompañaba al menor al hospital. Mientras el reloj seguía implacable su curso, las ausencias eran notables y la aguja marcaba el cambio de responsables, la franja del medio día, la orilla que nos libera de navegar en esta aguas, y con la cabeza entre las piernas ordenaron a los inmediatos inferiores que se fueran con el chaval al hospital.
Una piedra más contra nosotras mismas, una piedra de molino por la que tirar, que arrastrar que nos ahogará. Y la pregunta que brotará de mis labios sin que pueda reprimirla: - ¿Y si fuera tu hija te gustaría ir a buscarla al hospital y que la hubiesen mandado allí sin su tutora, sin nadie que sepa qué ocurrió?- La pregunta que me ayuda a encontrar sentido en el fondo de este agujero negro, de esta selva despiadada.

A MARIA

A MARÍA

En este día en que tus lágrimas afloraron, quizás desatadas por mis palabras, quizás tan sólo fueron las palabras excusa para dejar que saliera el alma emotiva que conecta con lo que día a  día vivimos y al compartirlo, al verlo en el espejo de las palabras, la emoción se desató, quizás todo lo acumulado, la tensión de lo vivido te lleva al llanto desbordado.  Pero no hay de qué avergonzarse, hay que dejar que salga, que fluyan esas emociones y como dice el poema de Girondo, llorarlo todo, llorar a chorros, llorarlo todo pero llorarlo bien,..
Para mi es un privilegio ver y acompañarte en ese momento en que las palabras discurren esta madrugada, como cuentas de este collar compartido, cobran vida y generan realidades que te hacen llorar, a mi sonreír, y abrazarnos.
Es un lujo tenerte al lado compañera.
 Hasta mañana, besos.

Con la llegada del bus

CON LA LLEGADA DEL BUS…

- ¡¡¡El príncipe del Castillo!!! – María y yo abrimos los brazos de este a oeste, las sonrisas amplias le dan la bienvenida. Eloy sonríe, me mira y viene a mis brazos, a veces corriendo, a veces deja la chaqueta y viene a darme un beso y a que le de el suyo, luego se acerca a su maestra y le da su beso, ella lo recibe con todo el cariño y se abrazan, se besan.
Hay en esa mirada de Eloy una luz que alimenta a la niña que fuimos, y puedo estar al otro extremo de la habitación que él me busca con la mirada y viene a mi ignorando por unos segundos, a todo y a todos cuanto hay alrededor. Esa sonrisa y esa mirada tan cómplice y redonda brota cada día entre él y yo, y la magia se alimenta, el espíritu creativo respira profundo, se expande cuando va en busca de los brazos de María.
Hay tanta generosidad en este acto diario en el que nos damos la bienvenida, hay tanta calidez y respeto, que sólo tengo palabras de gratitud y reconocimiento ante este amor generoso, cómplice que teje redes firmes entre nosotras dos y nuestros niños.
-   Fichas, no, fichas no!!!. ¡No, nooo.!
- ¿No quieres hacer una ficha aquí?
- Ebo I E, e de elefante, Mukica.
- Mira una ficha de círculos.
- Kanchinsky, Encarna teatro, teatro. ¡¡Teatro!!!.  Encarna, Eeeenncarrnaaaa–. Canta mi nombre cruzando el pasillo llamándome como si fuera un club deportivo, y llega a mi clase para preguntarme por Iván, por Cristián, por Juan, por mi coche, para pedir la música de Mariam Hassan con la que bailamos los dos, un paso hacia atrás, otro hacia delante y en el centro nos encontramos para darnos un beso, uno tú, otro yo, y se ríe, se ríe suave, con una ternura infinita. 
Va a buscar a María, al resto de sus compañeros y trae su pincho de tortilla, me ofrece un bocado de esa tortilla jugosa, con cebolla.
 El coro canta su repertorio, entre habaneras, se recuesta en mi regazo y se queda relajado, casi dormido, mientras el concierto avanza, y él con la boca entreabierta, los ojos semicerrados, respira cada vez más sereno. Respiramos despacio, tranquilos, aislándonos de las miradas inquisitivas, voraces, envidiosas, que se fijan en nosotros de forma burlona y nos miramos en el espejo de la mirada dulce de María.
 - ¿Vamos a pedir una canción Eloy ?
– Si, vamos … Te acercas y le dices al señor: por favor, quiero que toquen...
 Va decidido, le acompaño…
- ¡Qué rico!- exclaman, ante sus palabras: - María, María,….-
Y tras la primera canción anuncian la petición del profesorado y del alumnado tocarán a continuación: “ María la portuguesa”.  Eloy me mira, se ríe, y mira desde mi regazo a María, nos sonreímos los tres cómplices, ante el desconcierto ajeno.


Petición y voluntad

PETICIÓN

¿Qué se despierta en el alma de estos seres ante el espejo?  Esa fórmula mágica con la que Carlitos transforma el enfado en un cataclismo tierno, con esas dos palabras: - te quiero- esa fórmula al verla en otros niños, parece provocarle una conmoción, la quietud total y un deseo: - “Otra vez no, no”. No desea volver a ver a los niños y niñas decirse te quiero con un abrazo, en voz baja, a gritos, con voz nasal, él que siempre quiere volver a ver las imágenes que vemos, esta vez no, dejó claro que otra vez no, no.
Una negación expresada con tanta contundencia que no puede dejar de ser escuchada, una afirmación de sus deseos desde el lenguaje articulado, y no desde esa pasión abrasadora que le domina por momentos y se lanza a morder, a pegarse con todo el cuerpo a los demás, expresando sus celos, su reclamo de su dosis de besos, de proximidad, …
Últimamente lanza preguntas: - ¿tu casa es grande?, ¿me llevas a tu casa?, ¿dónde está María? , ¿te ayudo?.

VOLUNTAD

- “No quiero, no, no quiero”.- No desea moverse, está relajado sobre la pelota y no desea abandonar esa quietud inestable, esa redondez en la que se abandona para ser acogida por la pelota blanda, sobre la que se balancea ligeramente. Salir para qué, no, ahora estoy  bien,  relajado, y lo dice alto y claro por primera vez:
-“ ¡No quiero!”. – Y lo dejo un poquito más, porque hay que premiar esa forma de expresar lo que uno desea,  sin tirarse al suelo, sin dar patadas, sin llamarme puta,… después de todo si prolongamos cinco minutos más el tiempo de recreo ¿va a ocurrir algún cataclismo?.
¿A dónde nos lleva la rigidez de los horarios, de la organización inflexible?.  ¿No son los niños la escuela?.

Manos

MANOS

En tus manos veo reflejadas tantas vivencias compartidas, los tirones, las caricias, las esperas pacientes, las contenciones, las presiones a las que nos someten y las que neutralizamos trazando líneas rectas sobre cartulinas de colores. En las líneas de tus manos están las huellas de historias que nos ha hecho crecer,… Tus manos, con los dedos abiertos descansan sobre tus piernas cruzadas y la confianza nos alimenta la esperanza de construir un mañana donde tu alegría impregne el aire, cada arista, y barra las esquinas donde se acumulan los silencios de la culpa, el miedo, y el asco. Esas manos que de vez en cuando se quedan quietas, rígidas, y en su tensión nos recuerdan que no podemos bajar la guardia, esas manos que acompañan, manos ágiles, dispuestas para trazar nuevas rutas en las que adentrarnos para aprender a que emerja la parte más humana, frente al lado salvaje y despiadado de los animales acorralados. Manos fuertes que saludan, acarician, sostienen, miman, cantan, dibujan, guían, susurran, aguardan, manos cálidas, fuertes, con las uñas cortadas, dedos largos, manos bien dispuestas para sostener, lanzar, volar… hacia tu bondad, generosidad y esa alegría que se ha ido apagando, pero que como la luna volverá a su plenitud, para tejer ese circulo de amor respetuoso, en el que nos sentimos nosotras mismas,  capaces de crear un presente cargado de posibilidades que hablan del placer de estar vivas, de viajar y de soñar despiertas. Manos sabias,.. así son las manos de María. Manos que piden más, más,…